BURLADÉS 2 – 2 TERCERA

 Llegaba nuestro Tercera a Burlada con el mal sabor de la derrota del fin de semana anterior, ante un equipo que también venía de perder la pasada jornada. Así pues, duelo peligroso para ambos conjuntos que ante una derrota, podían colocarse en lugares comprometidos de la tabla.

 

Y centrándonos en los nuestros, decir que no terminamos de estar en los partidos. En el encuentro de ayer hubo de todo: dudas, intensidad, acierto, desorden, golazo, fallos ante el portero, marcas blandas, etc. Y esto hace que nos cueste mandar en el partido durante los 90 minutos. Atacamos bien pero defendimos fatal. Tanto es así que los dos goles del Burladés llegaron tras sendos remates de cabeza de jugadores totalmente libres de marca, el primero en segunda jugada, ante los que nada pudo hacer el bueno de Satrus.

 

Pero también hubo cosas positivas: el equipo supo aguantar y aprovechar su momento para seguir compitiendo a pesar de lo adverso del marcador. Y fruto de ello llegó el 2-1 en una jugada afortunada para nosotros que sembró el miedo en el Burladés.

De cualquier manera, lo peor para los campaneros estaba por llegar con la salida al terreno de juego de Julen Iturri. Expléndido por banda derecha, convirtiéndose en la pesadilla de la zaga local. Tanto es así que estrellaba un balón en el larguero en una dejada inteligentísima de Narváez, para posteriormente marcar el golazo de la jornada con un tiro desde las inmediaciones del área.

 

Se alió el temporal con el Burladés, soltando una tromba de agua de lo más generosa para enfriar el calentón de los nuestros que buscaban con ahínco la victoria, pero el cada vez más pesado terreno de juego y lo violento de la tormenta, hacían complicada la generación del juego ofensivo.

Final del partido y reparto de puntos para los dos equipos.

 

Reflexión: está claro que dominamos los partidos cuando tenemos el balón en nuestro poder, no en vano gozamos de numerosas ocasiones que no llegaron a convertirse, pero sufrimos cuando no tenemos el esférico y nos faltan esas ganas verdaderas de recuperarlo al instante.

 

Titánico el esfuerzo que realizaron los jugadores en el día de ayer a los que poco o nada se les puede reprochar, quizás algo más de concentración, tensión e intensidad en las marcas; que hubieran servido para que dicho desgaste hubiese producido un resultado más favorable para los intereses del Itaroa Huarte.

 

Animo, fuerza y trabajo.

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