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¡ QUE NO NOS ENGAÑEN !

Comienzan las segundas fases de los equipos más jóvenes (F8, Infantiles y Sala) y con ellas, salen a revolotear las aves carroñeras de la comarca en busca de carne «fresca y blandita».
Me refiero a los Clubes que todos conocemos, los cuales empiezan a tantear a jugadores del nuestro, cuyas edades oscilan entre los 7 y 11 años.

Y lo peor de todo es que lo hacen diciéndole al padre-madre de turno que su hij@ está un escalón por delante del Club, e incluso, que marchándose con ellos, el niñ@ tendrá mejores entrenadores que los actuales: de momento el argumento deja mucho que desear.

 

Ante esta situación, dos lecturas podemos hacer:

1) Algo estaremos haciendo bien cuando todos los años se fijan en nuestros jugadores.

2) Algo estarán haciendo mal cuando todos los años necesitan jugadores nuevos.

 

Está claro que cada familia tiene la libertad de decidir dónde mandar a su hij@ a jugar, solo faltaría, pero es una pena que se haga como casi siempre: de tapadillo y por la influencia de un «Club» que solo mira por su propio interés, infringiendo en muchos casos las normas federativas y utilizando a esos jugadores en diferentes Torneos mientras tienen ficha en vigor con sus correspondientes equipos, con el fin de probarlos y darles falsas expectativas: triste, tramposo y denunciable.

 

Nosotros, como una gran mayoría de clubes, somos convenidos con Osasuna por 2 motivos de peso:

  1. Pensamos que Osasuna debe ser el referente para cualquier Club Navarro, por su trayectoria, capacidad, medios,  y evidentemente por lo que significa en nuestra comunidad.

  2. Osasuna siempre contacta con nosotros cuando está interesado en algún jugador. Lo hace de frente, de manera clara y directa, como debe ser.

Es por ello por lo que pensamos que si un jugador tiene que salir de nuestro Club que sea a Osasuna, ya que para ello tenemos un convenio de colaboración en toda regla.

Por tanto, padres y madres; que no nos engañen con buenas palabras y caricias por el lomo; desconfiad de ese humo cegador que nos alegra el oído pero que no nos deja ver con claridad.

Como dice Pacheta, dejad que el niño crezca con tranquilidad, que disfrute jugando en su casa con sus amigos, en su pueblo, en su Club. Y sin prisa. Realmente no la hay.

Os dejamos este enlace para que lo podáis analizar. Es totalmente extrapolable a Clubes modestos como el nuestro.

Un saludo y ¡Aupa Huarte !

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